Los expertos afirman que la determinación del presidente de Colombia de desmantelar al ELN es un reflejo tanto de las exigencias de Trump como de la frustración interna por su anterior gestión de los grupos armados.
President Gustavo Petro of Colombia is taking a harder line against the National Liberation Army, or ELN, a leftist group experts call a powerful drug trafficker in Colombia and Venezuela.
All the strikes in recent weeks have taken place in the Pacific, reflecting Colombia’s role in the drug trade and the feuding between Bogotá and Washington.
Los recientes ataques del ejército estadounidense sugieren un cambio de enfoque geográfico tras las embestidas iniciales en el Caribe e intensifican las rencillas entre Bogotá y Washington.