The Times photographed an unexploded munition in southern Colombia, near the Ecuadorean border. A high-stakes feud between both countries quickly ensued.
El Times fotografió una munición sin estallar en el sur de Colombia, cerca de la frontera con Ecuador. Rápidamente, se produjo un enfrentamiento entre ambos países.
En una reunión celebrada en Florida, el presidente pidió a los líderes de una decena de países latinoamericanos y caribeños que ayuden al ejército estadounidense a aplastar a los grupos de traficantes armados.
At a gathering in Florida, the president asked the leaders of a dozen Latin American and Caribbean nations to help the U.S. military crush armed trafficking groups.
En Colombia, la rápida proliferación de drones armados cada vez más sofisticados entre los grupos insurgentes se ha convertido en un inmenso reto para el gobierno.
Security officials say easy access by guerrilla groups to commercial drones, cheaply modified into deadly weapons, has put the nation’s army on its heels.
President Gustavo Petro said that he had asked the Colombian people to defend him “against any illegitimate violent act.” His defense minister emphasized that security cooperation with Washington continued.
In remarks aboard Air Force One, President Trump threatened Colombia and its president, described Cuba as “ready to fall” and reasserted his desire to acquire Greenland.
Primero fue la embarcación calcinada. Luego los cuerpos destrozados y los paquetes con restos de marihuana. Ahora, los pescadores temen zarpar al océano que los alimenta.
All the strikes in recent weeks have taken place in the Pacific, reflecting Colombia’s role in the drug trade and the feuding between Bogotá and Washington.
Los recientes ataques del ejército estadounidense sugieren un cambio de enfoque geográfico tras las embestidas iniciales en el Caribe e intensifican las rencillas entre Bogotá y Washington.